Cómo aplicar las Escrituras a la vida
La meta final de todo estudio bíblico es su aplicación, no su interpretación. Las técnicas que aprenderás en este artículo deberán usarse en cada método de estudio que realices.
El estudio bíblico devocional implica tomar un pasaje de la Biblia, extenso o breve, y meditarlo en oración hasta que el Espíritu Santo le muestre la manera de aplicar esa verdad en su propia vida.
Por qué es importante la aplicación
Dios nos dio su Palabra para cambiar nuestra vida y ser cada vez más como Jesucristo. El apóstol Pablo declaró que es útil para enseñar, reprender, corregir y capacitar al creyente en la vida de la justicia (2 Timoteo 3:16).
Estudiar la Biblia sin una aplicación personal puede ser solo un ejercicio académico sin ningún valor espiritual. la Biblia se escribió para que la apliquemos a nuestra vida.

Necesitamos aplicar la Biblia a nuestra vida
- Usted no puede conocer la Palabra de Dios al menos que la aplique a su vida.
Si estudia la Palabra de Dios y no hace ninguna aplicación de esta en su propia vida, no será mejor que lo que eran los fariseos y saduceos del tiempo de Jesús. Uno no conoce las Escrituras hasta que las pone en práctica.
2. Estudiar la Palabra de Dios puede ser peligroso si simplemente la estudia sin aplicársela.
El apóstol Pablo dijo: «El conocimiento envanece, pero el amor edifica» (1 Corintios 8:1). La Biblia enseña que el diablo conoce la palabra intelectualmente (lo puede ver en la tentación de Jesús, Mateo 4:1-11), y también sabemos que él está inflado con orgullo y arrogancia. Cuando usted aplica correctamente la Palabra de Dios en su vida, elimina el peligro de inflase de orgullo.
Lo que un hombre sabe debería expresarse en lo que hace. Santiago declara: «No sean solo oidores de la Palabra, y no se engañen así mismos. Practiquen lo que dicen» (Santiago 1:22). Los mandamientos de Dios no son opcionales. Él nunca dijo: «Disculpe, ¿podrías tomar en cuenta esto?» Fue una orden: «¡Hazlo!», y se espera que obedezcamos.
En el Sermón del Monte, Jesús comparó a un discípulo obediente con un sabio: «Por lo tanto, el que escucha mis palabras, y las pone en práctica (acción) es como un hombre sabio que construyó su casa sobre la roca» (Mateo 7:24).
«Cuando vinieron las pruebas de la vida, el hombre sabio permaneció firme, mientras que el hombre tonto, el que no practicó lo que sabía, se derrumbó» (Mateo 7:25-27).
A David se le conocía como un hombre conforme al corazón de Dios porque aplicaba la Palabra en su vida y practicaba lo que sabía. El Salmista escribió:
«Me puse a pensar en mi conducta y volví a obedecer tus mandamientos. Me he dado prisa, no he retardado en poner en práctica tus mandamientos» (Salmo 119:59-60, DHH). Usted necesita poner en práctica lo que sabe.
Si toma enserio el estudio de la Biblia, tendrá más responsabilidades que la persona promedio, porque con un conocimiento añadido viene responsabilidad añadida. Santiago escribió: «Si ustedes saben hacer lo bueno y no lo hacen, ya están pecando» (Santiago 4:17, BLS).
Un conocimiento más profundo de las Escrituras acarrea un castigo más fuerte sobre usted si no las aplica. Cuando empieza a estudiar la Biblia, Dios empieza a mostrarle aspectos de su vida que necesita cambiar y lo llama a una responsabilidad mayor.
La suma de que estamos halando respecto a la aplicación de nuestro estudio de las Escrituras es que debemos conocer a Dios, amarlo y luego ser como él.
La aplicación es un trabajo difícil

¿Por qué es tan difícil aplicar las Escrituras a nuestra vida? Parecería que aplicar la Biblia fuese algo más que sencillo, pero en realidad es la parte más difícil del estudio bíblico. La dificultad de aplicar las Escrituras a nuestra vida tiene tres motivos: exige la reflexión, el diablo lucha con nuestros vicios y por naturaleza nos resistimos al cambio.
- La aplicación es una labor difícil porque exige una seria reflexión.
Todos esto lleva tiempo y concentración, que bien puede hacernos vacilar.
2. La aplicación es difícil porque Satanás lucha ferozmente contra ella.
Los más fuertes ataques del diablo a menudo se desatan en su devocional, cuando usted intenta aplicar lo que ha estudiado. Satanás ya sabe que mientras nos contentemos con tener conocimiento intelectual de la Palabra, no representamos ningún peligro para sus planes.
Él nos va a permitir estudiar la Biblia todo cuanto usted y yo deseemos, siempre y cuando no nos preguntemos «¿Y ahora qué voy hacer con todo lo que he aprendido?»
3. La aplicación es difícil porque por naturaleza nos resistimos a cambiar.
A menudo no tenemos deseos de cambiar, que es lo que una verdadera aplicación exige. vivimos más por emociones que por voluntad porque nos contentamos con permanecer tal como estamos.
Los deseos que uno sienta no tiene nada que ver con vivir la vida cristiana, porque los sentimientos van y vienen. La clave de la madurez espiritual es vivir para Jesucristo, no porque nos sintamos bien, sino porque sabemos que eso que hacemos es lo correcto.
Usted aplica la Palabra de Dios a su vida no porque tenga deseos de hacerlo ese día o semana, sino porque sabe que Dios se lo solicita. La aplicación del estudio bíblico es un acto voluntario encaminado a la madurez.
Cuatro pasos para una aplicación práctica

Cuando tenga su estudio bíblico devocional siga estos cuatro pasos sencillos:
- Primer paso: Ore que sepa aplicar ese pasaje
Pídale a Dios que le ayude a aplicar ese pasaje que está estudiando y le muestra de manera precisa qué quiere que haga. usted ya sabe que Dios quiere que haga dos cosas: que obedezca su Palabra y le hable a otros de ella.
En su oración pídale a Dios que está listo para obedecer lo que él le muestre y que está dispuesto a hablarles a otros de esa aplicación.
2. Segundo paso: Medite en los versículos que escogió para estudiar
La meditación es la clave para descubrir cómo aplicar pasajes bíblicos a su vida. Meditar es como rumiar, que es lo que una vaca hace cuando vuelve a masticar lo que ya ha comido.
Meditar las Escrituras es leer un pasaje dela Biblia, y concentrarse en él en diferentes maneras. Como puede ser visualizar la escena narrada. Póngase en la situación bíblica e imagínese que es parte activa de la escena.
Pregúntese cómo se sentiría si estuviera en esa situación ¿Qué diría? ¿Qué haría?
Si estudia Juan 4, por ejemplo, imagínese que está a la derecha de Jesús, con la mujer en el pozo, con los discípulos y los habitantes de Sicar. ¿Cómo se sentiría si usted fuera la persona a la que Jesús le pide aguapara beber en el pozo que estaba cerca de Sicar? ¿Cuáles serían sus emociones si fuese uno de los discípulos que presenciaron este incidente?

Parafrasee el pasaje que está estudiando. Tome el versículo o pasaje que esta estudiando y dígalo con sus propias palabras.
Personalice el pasaje que está estudiando. lo puede hacer poniendo su nombre en el lugar de los pronombres o sustantivos que usan las Escrituras.
Por ejemplo, podría leer Juan 3:16: «Por que de tal manera amó Dios a Rick Warren que ha dado a su Hijo Unigénito, para que Rick crea en él y no se pierda, sino que tenga vida eterna«.
Hay 9 preguntas que si las memoriza las tendrá a su disponibilidad siempre que quiera meditar en un pasaje. Estas preguntas son:
- ¿Tengo algún pecado que deba confesar? ¿Necesito restituir algo?
- ¿Puedo apropiarme de alguna promesa? ¿Es una promesa universal? ¿Tengo que reunir ciertas condiciones?
- ¿Debo cambiar de actitud en algo? ¿Tengo disposición a trabajar o tengo una actitud negativa y debo empezar a construir una positiva?
- ¿Hay aquí algún mandamiento que debo obedecer? ¿Estoy dispuesto a obedecer sin importar como me sienta?
- ¿Encuentro aquí algún ejemplo a seguir? ¿Es un ejemplo positivo para que yo lo imite o uno negativo que debo evitar?
- ¿Hay alguna petición que debo elevar? ¿Hay algo que necesito insistir en oración?
- ¿hay algún error que tenga que evitar? ¿Hay algún problema del que deba estar alerta o del que deba cuidarme?
- ¿Hay alguna verdad que deba creer? ¿Que es lo nuevo que puedo aprender de Dios el Padre, de Jesucristo, del Espíritu Santo o de otra enseñanza bíblica?
- ¿Hay algún motivo para alabar a Dios? ¿Hay algo que deba agradecer?
Repita el versículo o pasaje como una oración. Ponga el pasaje que esta estudiando en primera persona del singular, conviértalo en una oración y elévelo a Dios. El libro de los Salmos es un buen ejemplo de esta forma de meditación.
Se puede ver un ejemplo de este método de meditación en el uso de los primeros tres versículos del Salmo 23.
«Gracias, Dios, porque eres mi pastor y nada me faltará«.
«Te agradezco que me des descanso en verdes pastos, pro guiarme a orillas de aguas de reposo y por restaurar mi alma«.
«Te agradezco que me guíes por sendas de justicia por amor a tu nombre«.
3. Tercer Paso: Escriba una aplicación
Escriba una aplicación de lo que ha descubierto en su meditación. Escribir su aplicación en un papel lo ayudará a ser específico. Si no lo pone por escrito, pronto lo olvidará.
Si no lo vierte sobre un papel, en realidad no lo ha pensado bien- Está demostrado que si uno lo escribe lo recuerda más tiempo y puede expresar mejor a otros lo que ha aprendido.
Debe recordar cuatro factores al escribir una buena aplicación.
- Su aplicación debe ser personal.
- Su aplicación debe ser práctica. Debe ser algo que pueda hacer. Elabore sus aplicaciones lo más específicamente posible. Hacer generalizaciones vagas pueden hacerlo sentirse impotente y producir muy poca acción.
- Sus aplicaciones deben ponerse en práctica. Deben ser algo que sepa que pueda cumplir; si no, caerá en el desánimo.
- Su aplicación de ser comprobable. Debe establecer algún tipo de comprobación para revisar su progreso en lo que está haciendo.
Registre aplicaciones para asuntos futuros y también para necesidades actuales. ¿Y si encuentra una aplicación que usted considera que no es posible ponerla en práctica en un tiempo en particular? Imagínese que está estudiando un pasaje que tiene que ver con la muerte y en como puede sobreponerse a la angustia y el pesar, pero este no es un problema actual para usted. ¿Qué va hacer con estos versículos? Póngalo por escrito por do razones. Primero, porque puede ser que necesite la aplicación en un futuro, cuando alguna circunstancia se presente en su vida. En segundo lugar, puede ayudarlo a ministrar a otro que está pasando por esa situación. Pregúntese: «¿Cómo puedo usar estos versículos para ayudar a otros?«.
4. Cuarto Paso: Memorice un versículo clave de su estudio
Para que pueda seguir meditando en el pasaje que está aplicando, y para que le ayude a recordar su proyecto, memorice un versículo que sea clave para aplicar lo que ha escrito.
Lleva tiempo cambiar rasgos de carácter, hábitos y actitudes arraigados. Los nuevos hábitos y maneras de pensar no se adquieren ni se establecen en un día.
No nos engañemos pensando que escribir una aplicación será como una fórmula mágica que producirá un cambio instantáneo. Más bien debemos tener presente que eso es parte de un proceso de crecimiento. la memorización de versículos será de gran ayuda en ese proceso porque siempre estarán con nosotros en el «corazón».
Conclusión
La prueba cumbre mediante la cual estudiamos y aplicamos las Escrituras es la persona de Jesucristo. Tenemos que preguntarnos: «¿Esta aplicación me ayuda a ser cada día que pasa más como Jesús?«.
Si no aplicamos las revelaciones que Dios nos da, nos volveremos espiritualmente sensibles y desarrollaremos costras.
Nos volvemos torpes a la obra del convencimiento del Espíritu Santo en nuestra vida.
La aplicación de la Palabra de Dios es vitalmente necesaria para nuestra salud espiritual, crecimiento y madurez cristiana.
Te puedo sugerir los siguientes pasajes para empezar a estudiar textos con el método devocional:
- Salmo 15.
- Salmo 34.
- Romanos 12.
- 1 Tesalonicenses 5:12-22.
- 1 Juan 4.

Acabo de leer este artículo y por fin encuentro la manera de poder estudiar la palabra de Dios. Aprendí mucho. Gracias es de mucha bendición para todos los que queremos buscar y conocer más de Dios.
Dios te bendiga mucho, muchísimas gracias por ese comentario. Que todo sea para la gloria de Dios
¡Qué gran artículo! Es de mucho provecho. Gracias por su esfuerzo en compartir ésta herramienta tan útil y tan necesaria para fortalecer nuestra relación con Dios. El PDF está genial, sobre todo por el ejemplo práctico del método desarrollado. Gracias hermano, Dios lo siga bendiciendo y usando.
Gracias a tí por comentar y leer. Ojala puedas compartir